La vegetariana, de Han Kang

La vegetariana, de Han Kang

Título: La vegetariana

Autor: Han Kang

Género: Narrativa

Editorial: Random House

Fecha de publicación: 2007

Páginas: 168

La vegetariana, de Han Kang, pertenece a ese tipo de lecturas que se instalan en el lector con una calma inquietante y se quedan durante mucho tiempo en nuestra mente. Breve y profundamente simbólica, esta obra se aleja de los caminos narrativos convencionales para explorar la identidad, el cuerpo y la presión social desde una perspectiva tan sutil como perturbadora.

Publicada originalmente en Corea del Sur, la novela ha sido ampliamente reconocida por su capacidad para decir mucho con muy poco, y por la forma en que transforma un gesto cotidiano en el detonante de una ruptura total con el entorno.

Sinopsis de La vegetariana

Yeonghye es una mujer coreana aparentemente corriente que, de un día para otro, decide dejar de comer carne y cualquier producto de origen animal. No hay una explicación racional ni un discurso elaborado detrás de su decisión: solo unas pesadillas violentas que la empujan a rechazar aquello que considera impuro.

Este acto, que podría parecer menor, desencadena una serie de reacciones cada vez más extremas por parte de quienes la rodean. La novela se estructura en tres partes, narradas desde el punto de vista de personas cercanas a Yeonghye: su marido, su cuñado y su hermana. A través de estas miradas externas, el lector observa cómo la protagonista se va aislando progresivamente mientras su entorno responde con incomprensión, violencia y rechazo.

Opinión de La vegetariana, de Han Kang

La vegetariana no es una novela que destaque por sus giros argumentales ni por una trama adictiva. Su fuerza reside en la tensión constante que se crea entre la protagonista y la norma social. Han Kang construye un relato frío y contenido que contrasta con la violencia emocional y física que se filtra en sus páginas.

Uno de los aspectos más interesantes de la obra es su estructura. Al no acceder nunca al pensamiento directo de Yeonghye, el lector se ve obligado a cuestionar las versiones que recibe y a plantearse hasta qué punto la protagonista es incomprendida, silenciada o incluso deshumanizada por quienes dicen preocuparse por ella.

La novela aborda temas como el maltrato, la intolerancia, el control del cuerpo femenino y la salud mental sin subrayados innecesarios. Todo se sugiere, se intuye y se deja en manos del lector, lo que refuerza su impacto. Es una lectura breve, pero densa, que invita a la reflexión y que puede resultar perturbadora, especialmente por su forma de mostrar la violencia cotidiana disfrazada de normalidad.

La vegetariana no es una novela para todos los lectores, pero sí una obra potente y singular, de esas que siguen resonando mucho después de haber cerrado el libro.

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